
El descenso a Segunda en 2009 recortó los ingresos por televisión y patrocinios, obligando al club a vender jugadores y recurrir a la cantera. La estabilidad societaria llegó en 2017 con la reordenación del paquete accionarial de Manuel Ruiz de Lopera, operación que en 2020 aún tenía pendiente un pago de cuatro millones de euros.
Desde 2016 preside el club Ángel Haro, junto al consejero delegado José Miguel López Catalán, para profesionalizar la gestión.