
Verne había vendido en 2022 esta filial, dedicada a obras y servicios para operadoras como Telefónica, para financiar su giro hacia la ciberseguridad, estrategia que no prosperó y acabó en concurso y liquidación. La filial pasó a manos del grupo Zener Encitel.
Telecomunicación de Levante facturó 71,8 millones de euros y ganó 1,4 millones el último ejercicio, el doble que en 2024, gracias en buena parte a una reducción de plantilla de 763 a 634 trabajadores de media.