
La empresa presta el servicio bajo contrato con Osakidetza y gestiona traslados para consultas, diálisis y altas hospitalarias. El sindicato ESK califica la situación de problema estructural y advierte de que las demoras derivan avisos no urgentes hacia la red de urgencias, sobrecargándola. La evolución del procedimiento concursal determinará la continuidad del servicio en el territorio.