
El conflicto arranca cuando Manu Heredia invirtió cerca de 800.000 euros en noviembre de 2025 para adquirir la unidad productiva del Málaga Ciudad Redonda FS —en concurso de acreedores— mediante autorización judicial. La RFEF considera que los derechos federativos no son transmisibles por esa vía y decretó la extinción de las plazas del club. El fallo del 20 de agosto revocó una medida cautelar previa que protegía al club. Aún cabe recurso ante la Audiencia Provincial, pero el calendario de inscripciones juega en contra.