
Un grupo de inversores locales se ha hecho con el local y ha relanzado el negocio bajo la marca Rivelia, manteniendo a los tres trabajadores y garantizando la entrega de los vestidos ya encargados por las clientas. La tienda seguirá especializada en moda nupcial, fiesta y ceremonia, pero incorporará nuevos fabricantes.
Pronovias, fundada en Barcelona en 1922, arrastraba una deuda cercana a los 175 millones de euros tras su venta al fondo BC Partners en 2017. A mediados de 2026 Cap Capital formalizó su compra para intentar salvar la actividad y el empleo, aunque ello ha implicado el cierre de numerosos locales, entre ellos el histórico de Cáceres.