
Este descenso anual en el número de deudores concursados, el segundo retroceso desde 2010, se registra después de que en 2014 se anotaran una caída del 26,7%, tras crecer un 9,5% en 2013 y un 32,2% en 2012.
En 2011, las empresas y familias en quiebra aumentaron un 15%, lejos del crecimiento de tres dígitos registrados en 2009. En 2010, por el contrario, los deudores concursados descendieron en torno a un 7%.