
Esto representa en primer lugar un problema para los trabajadores de la zona, del Campo Arañuelo que se emplean en el complejo, que temen perder sus puestos dada la mala situación económica de la empresa, o para los 160 propietarios que en su día compraron chalés de lujo en esta Marina Isla de Valdecañas, ya que la empresa se comprometió a recomprárselos si se procedía a la demolición del complejo, sobre el que pesa una sentencia en ese sentido.