
El contrato cubre la consolidación del servicio comercial de lanzamientos hasta 2030 y la mejora de la capacidad orbital de Miura 5, con vistas a incorporar aterrizaje propulsivo, como paso previo a la futura familia de lanzadores Miura Next.
Junto a PLD Space, la ESA también premió a las alemanas Rocket Factory Augsburg e Isar Aerospace. Una quinta preseleccionada, la británica Orbital Express Launch, quedó fuera tras entrar en concurso de acreedores en febrero de 2026.